Historia de la Isla de Ons, castros y petroglifos

La historia de la isla de Ons empieza ya entre los siglos IV a.C y II d.C. Por lo que empieza incluso antes de la historia, en la prehistoria.

Castros de Ons

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Los primeros indicios de población en la Isla de Ons se remontan a la Edad de Bronce, y corresponden a la cultura castreña. De la cual nos quedan los restos de los dos castros de la isla. El primero esta situado en el Castelo dos Mouros, en la aldea de Canexol, que cuenta con una bonita playa, al sur de la isla. Tiene un gran foso y al sur de este hay una mina de galería de posible explotación de estaño. El otro, más pequeño, se sitúa en la parte norte de la isla, en el paraje denominado A Cova da Loba. Aunque de este no quedan más que restos de cerámica, baldosas y abundantes concheiros.

Petroglifos

historia de la isla de ons, un petroglifo

Hace poco, unos trabajos de prospección arqueológica han sacado a la luz la existencia de varios petroglifos. Dos de ellos están situados en la zona de Chan da Pólvora y el tercero en A Laxe. Estos grabados se tratan de “coviñas” o cazoletas, círculos y restos de círculos concéntricos con una cazoleta central. Los petroglifos se encuentran muy erosionados incluso en algunos casos borrando la mitad del dibujo. Lo que implica que originalmente hubiese más figuras dibujadas que a día de hoy sean inapreciables.

Es complicado saber a que época cronológica pertenecen ya que la única manera de fecharlos es por su contexto arqueológico. Por lo que pueden pertenecer desde el Neolítico a la Edad del Hierro, pasando por la Edad del Bronce. Estas representaciones son probablemente el inicio de la historia de la isla de Ons. Además estos petroglifos tienen la peculiaridad de que no están grabados en granito, como suele ser propio de los petroglifos de esta zona, si no que están grabados en unas rocas metamórficas conocidas como losas o “xistos”.

Resulta que uno de los petroglifos de Chan de Pólvora no es nuevo, si no que este ya fue descubierto y documentado por Fernando Alonso Romero y su mujer. Pero cayó en el olvido y se perdió su localización.